jueves, 17 de julio de 2014
De las caricias a la sepultura.
Las caricias dieron paso a la sepultura,
de un mar bravío de techos de luna,
se dice que cuando le cantas versos al cielo
una estrella te alumbra en la penumbra.
Pero cuando las velas ni se encienden,
y al sol le da pereza salir
se cincela sobre el cuerpo desnudo del dolor la muerte,
dejando al olvido sonreír.
Y entre el paso de los minutos, las horas y los segundos,
se oye cantar a un ruiseñor,
pero si estás alerta escucharás al cuervo diciendo
"tu no, tu no"
Liberando para siempre los suspiros
de lo que nunca va a ser
el naufrago sonríe y esclavo no vuelve a ser.
lunes, 9 de junio de 2014
Pedazo de nada.
Un pedazo de nada
escondido tras los jirones de una piel,
una llama apagada,
de alguien al que su luz se le fue.
¿Quién crees que eres?
¿qué crees que tienes?
¿qué mereces?
Y el eco le susurró al oído "nada".
Si se te ocurre buscar una sonrisa que te siga,
una ilusión que te abrace,
una cadencia que no se marchite,
vuelve a dormir y sueña.
Dejaste que te arrancaran las alas,
nada más nacer
dejaste que tu corazón se quebrase
como el trino que no fue.
¿Qué te falta para convertirte en piedra?
¿Cuántas decepciones puedes soportar?
Quizá sea cierto eso,
de que cada uno deba estar donde está,
y quizá...quizá...
Y ya no sabes dónde marchar.
miércoles, 4 de junio de 2014
Fariseos y farsantes.
Fariseos y farsantes, los hay en todas partes,
jugadores de tiempo perdido
y de espacios que quiebran las horas.
Personas sin personalidad que dejan atrás lo dicho,
y que por miedo a enfrentarse con la realidad,
huyen perdiendo todo el sentido.
Ahora te recalcas en tu propio personaje de ficción,
que decías que eras reforzándote a ti mismo de sol a sol,
y tan solo eres una copia de todos los demás,
tan solo una imagen que hace aguas si se te sabe mirar.
Construyes catedrales hechas de falsos ladrillos,
y alardeas usando de cuando en cuando el victimismo,
crees que tienes el don de la palabra, y la palabra no sabes usar.
Crees que es más importante la opinión y el que dirán.
Yo me miraría muy dentro y buscaría quizá alguna solución,
donde encontrarme más sentido que una bandera y una acción.
Yo me miraria muy dentro y me construiría mi propio yo,
sin vendas, ni chorradas, ni cobardías,
un yo de puro corazón.
El miedo es la excusa de los que no saben usar la razón.
lunes, 2 de junio de 2014
La ladrona de instantes.
El humo de aquel cigarrillo que jamás se consumía reveló su posición. Tras una intensa calada el denso humo bailoteo por entre las gotas de intensa lluvia que se arremolinaban a su alrededor, sin embargo, esa lluvia era parte de aquel teatro que la ladrona de instantes había construido para si.
Ella había conocido a multitud de personas y las había llevado al lugar donde los recuerdos se hacían mágicos. Había escuchado a la más honda de las tristezas y había escuchado la risa pura que proviene tan solo de los momentos más felices. Conocía la ansiedad y la depresión, la negación, la ira, el amor. Había vivido tantos momentos y solucionado tantos otros con su presencia que lo más seguro es que ella habitase en la memoria de multitud de personas.
Había probado el sabor de lo absurdo, y el dolor de una despedida, y tras muchos instantes la irremediable distancia que construía.
Quizá penséis que la que huía era la ladrona, que tras probar el sabor de tantos momentos temía que la rompiesen y por eso se marchaba, que en realidad tenía la capacidad de ver a los corazones tan solo mirando a los ojos y que en el fondo solo sentía miedo.
La verdad es que la ladrona tenía una gran intuición y pocos eran sus elegidos ya solo fuera para un instante, cinco minutos, unas horas, un mes o incluso años. Cuando la ladrona se sentía atraída por un alma era por algo y se dejaba llevar para ver que ocurría, le encantaba verse en los ojos ajenos y sentir la magia de unos instantes que sabía que al final serían únicos y se quedarían grabados en su memoria, esos momentos incompartibles que calientan el corazón e iluminan la mirada. El problema era ,para la ladrona, que le resultaba muy difícil confiar en los demás, y cuando eso ocurría porque le salía instintivamente intentaba crear un lazo que fuera para siempre, pero claro, un para siempre es mucho tiempo, y al final por unas cosas u otras, sin pensar en los culpables, la ladrona terminaba desapareciendo.
Y es que la ladrona de instantes, quizá no fuera una ladrona, quizá era más bien una loca con deseos de eternidad.
jueves, 24 de abril de 2014
De las nubes a la espuma...
Como una habitación vacía de ventanales gigantes,
tan fría como el invierno, tan escondida como una mirada en la penumbra,
como un acorde inacabado de expectativas inseguras,
como un pájaro de fuego que en cenizas fenece y deslumbra.
Como un mar que muere abrazado a su locura,
en el ciclo del retorno de las nubes a su espuma.
Condenados a repetir
lo que un día escondimos,
condenados a sentir
lo que quizá esté maldito.
Y en este cúmulo de horas minutos y segundos,
que se atrinchera en mi alcoba,
y en ese reloj maldito,
se esconde, lo que no será ni por siempre ni ahora.
domingo, 20 de abril de 2014
Diente de león
Pide un deseo, deja que el viento lo lea,
juega con las esperas,
siente lo que aun te queda.
Cierra los ojos y vuela,
cierra los ojos y planea,
siente como el sueño te sueña.
Tira los dados,
danza como una estrella fugaz,
brillo de la mirada del que te mira,
y te dice que no será.
Camina de puntillas,
y déjate desear,
camina de puntillas,
y desea, sueña y ponte a volar.
lunes, 7 de abril de 2014
¿Dónde fueron?
¿Dónde fueron los suspiros de la princesa?
Se fugaron más allá de las estrellas,
¿Dónde se escondió su presencia?
Tras las lágrimas de una intensa espera.
La corona se ha perdido
y los besos se apagaron,
las rosas ya no calientan su mesa,
la princesa ahora reina.
Quizá fue el desengaño,
reina ahora es de la tristeza,
la esperanza se ha dormido
en esa boquita de fresa.
Las primeras luces se encendieron,
donde antes reinaban las estrellas,
la reina se ha coronado,
dueña dueña de su pena.
¿Quién luchará por conquistar su reino?
¿Quién anhelará el sabor de las fresas?
La princesa ahora es reina,
y sin quererlo sueña sueña.
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